Si no se renta, no es inversión:
Hay algo que me repito cada vez que analizo una propiedad junto a un cliente antes de recomendar que invierta: ¿quién va a pagar esto? No en abstracto — sino de manera concreta. ¿Hay personas reales, con empleo real, que necesiten rentar en esa zona específica? Porque si la respuesta no es un rotundo sí, la conversación termina ahí.










